lunes, 27 de abril de 2009

Beneficios del Yoga, una anécdota de blooper


El otro día, estando en un Shopping de la ciudad en compañía de una de mis hermanas, me sucedió algo digno de esos bloopers que muestran en la televisión. Se trabó la puerta del baño - conmigo adentro, claro está - una de esas puertas de formica desmontables que parecen de juguete y sirven de divisoria entre un excusado y otro. Al saber lo que ocurría, mi hermana intentó ayudarme desde afuera pero fue inútil. Ya estaba ella por ir a llamar a alguien para que nos ayude cuando, mirando el espacio rectangular que había entre la puerta y el suelo, resolví agacharme y pasar por allí, deslizandome como una víbora. Me arrastré por el suelo hasta salir por completo de mi encierro. Comentario al margen, creo que el piso quedó limpio luego de eso. En fin, nos reímos mucho luego de que todo sucedió. Por fortuna no me quedé atascada... Al comentar en casa lo sucedido, mi otra hermana atribuyó al yoga la facilidad que tuve para deslizarme y salir. No lo sé, no sé si atribuirle al yoga o al ingenio repentino que me mostró el camino más lógico despúes de no lograr abrir la puerta.
Sin embargo, me gustaría pensar que el yoga también formó un poco parte de esa facilidad, la flexibilidad que encontré para deslizarme y salir. Más que nada les cuento esto como una puerta para hablarles de los grandes beneficios que proporciona a la salud la práctica del yoga. Existen muchas clases de yoga, y yo prefiero dejar a los entendidos la explicación científica y profunda del tema, después de todo apenas tengo unos tres meses de práctica en el yoga Kundalini, así que mis conocimientos están casi en pañales. Pero, lo que sí puedo testimoniarles es que anímicamente me siento mucho mejor que antes de empezar la práctica. Me siento más alegre, positiva, creativa, más flexible tanto mental como físicamente. Si les interesa saber más sobre este tema, pueden, por ejemplo entrar en los dos blogs que sigo - indicados al costado de esta página - que se ocupan con mayor propiedad del tema.
Lo que hace bien a la salud, tanto física como espiritual y mental, no puede ser malo, y el yoga hace bien a la salud en todo sentido. Vivímos en un mundo agitado, acelerado y gobernado por el stress, y unos minutos de paz y quietud es a veces lo que necesitamos para poder continuar, para recargar pilas y así afrontar los desafíos que nos da esta vida alocada.
Si se deciden a practicar yoga, tengan cuidado de acudir a personas responsables y conocedoras de la materia que sepan guiarles en forma segura, no sea que queriendo mejorar la salud la empeoren por culpa de haber seguido cualquier cosa a la que rotularon "yoga". Las opciones son amplias y es bueno informarse. Mientras tanto, disfruten la vida, sonrián.

No hay comentarios:

Publicar un comentario