sábado, 18 de abril de 2009

Es hora de seguir adelante


En el Paraguay esta semana sufrimos un shock, aunque no del todo sorpresivo porque se veía venir, las malas lenguas lo anunciaban, los chismes lo susurraban. Pero cuando Lugo, Presidente electo por una alta y extensa mayoría que quería cambio, dijo "esta es mi cara", reconociendo que el hijo que se le atribuía era suyo, el país entró en estado de conmoción. La vieja escuela se escandalizó, ¿cómo un cura, un obispo de la Iglesia Católica, va a tener un hijo? Algunos lo condenaron, otros aplaudieron su valentía al reconocer un error que raya en el delito, estando de por medio una menor supuestamente seducida. Algunos señalan que este escandalo ya estaba por estallar hace un año atrás cuando la banda presidencial aun no la lucía el hoy protagonista de tantas opiniones y juicios. Es verdad que nos engañó, es verdad también que engañó a los propios miembros de la Iglesia Católica. Nadie discute que fue un deslíz enorme el suyo al romper con las reglas impuestas por el celibato, reglas que juró cumplir. Pero en un país donde la paternidad irresponsable obliga a madres solteras a cumplir el doble rol de padre y madre para sus hijos, a quienes crian y dan la vida por ellos solas, no deja de merecer un aplauso, pequeño puede ser, el que reconosca y cumpla con ese hijo que no pidió venir al mundo y que lleva su sangre. También es cuestionable el hecho que esperara tanto - dos años - para darle su apellido a ese niño, y miles de cosas más. Es tanto lo que se puede opinar sobre este tema y tanto lo que se seguirá opinando, regeros de tinta en los períodicos, opiniones lanzadas en la radio, en la televisión, en todos los medios... Sin embargo, es hora de seguir adelante, ya permitimos que siga gobernando, nadie movió un dedo para quitarlo de donde esta por las vias previstas en la Constitución, y eso está también bien, pues, si bien nos engañó, burlandose quizás de la credibilidad o credulidad de muchos, el hecho de que haya tenido un hijo siendo Obispo afecta más su vida privada que sus funciones de Presidente de la República.

Es hora de seguir adelante, decía, es hora de darse cuenta que el hecho de que Lugo tenga uno o mil hijos es el menor de nuestros problemas como país. Tenemos un alarmante índice de pobreza, una pobreza con rostro de niño de la calle, sucia y desesperanzada. Tenemos problemas en materia de salud, de educación. En nuestro país los libros son tan inaccesibles, que la lectura es un lujo reservado a una minoría, mientras el analfabetismo total o el funcional crece de la mano de la pobreza. Los problemas sociales son cada vez más dramáticos, al punto que el país se encuentra - sobre todo en el interior - en un punto de ebullición. La lista es extremadamente larga, a un problema le sigue otro, en una interminable cadena que desmoraliza. Así que es hora de salir del shock y continuar luchando codo a codo por este país, que, para bien o para mal, es nuestro, es la tierra que nos vio nacer. No dejemos todo en manos del gobierno - ya hemos visto que esa es una utopía sin solución - organicémosnos y busquemos la forma de dar a nuestro país, a nuestro Paraguay un futuro más promisiorio y esperanzador que el que se vislumbra hoy.

No hay comentarios:

Publicar un comentario