viernes, 8 de mayo de 2009

Adios Cotita


Únicamente alguien que haya perdido una mascota muy querida puede entender como me siento. El miércoles pasado, en cirunstancias muy dolorosas, perdí una de mis cotorras. La atacó un ratón y a consecuencia de ello, murió. Esta cotorrita, pelada - como consecuencia de su propia neurosis - y cascarrabia, era el centro de la casa, ella participaba con todos los integrantes de la familia, tratándolos a todos de manera particular, aunque, por ser muy arisca solo permitía que contadas personas, mi papá y yo, la tocaramos. Tenía la habilidad de remedar todos los ruidos, silbidos, estornudos que escuchaba, incluso imitaba nuestra risa;y, si estaba muy inspirada, silbaba largas tonadas, arrugando una de las patitas, como si la usara cual micrófono. Era el perrito guardían que avisaba cuando alguien llegaba, alarma sonora cuando algo estaba fuera de lugar.... El dolor y el vacío que deja son muy grandes. Es cierto que tenemos dos mascotas más: una cotorrita que era su pareja y mi lora, a quien ustedes ya conocen por la fotografía - y algunos personalmente - pero esta cotorra es única y no habrá forma de reemplazarla.

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