martes, 16 de junio de 2009

El regalo de la inspiración


Para un artista, en el área que sea, el motor que lo mueve todo es la inspiración. Es el punto de partida para crear cosas nuevas, ya sea una música, alguna historia, un cuadro, o hasta una nueva receta para servir en la mesa familiar. Y la inspiración puede llegar de mil maneras, ya sea escuchando una música que nos conmueva, leyendo algún libro, o, simplemente, mirando a nuestro alrededor, observando a la gente que nos rodea, deteniéndonos a apreciar con curiosidad ese mismo mundo cotidiano que vemos todos los días y que a veces, metidos en nuestros problemas, pasamos a su lado sin mirar. La inspiración es como las alas de las aves, que permite al alma del ser humano volar y traspasar sus propias fronteras, ir más allá de los límites impuestos por las costumbres y creencias. Sin la inspiración, la vida es rutina, un mundo gris, sin color, triste y aburrido. Por eso, cuando la inspiración llega hay que recibirla como un regalo, y usarla como un don, como una forma de celebrar el estar vivos.
Disculpen lo cursi quizas de esta entrada, pero era algo que se me hacía necesario compartir. En los últimos días, personalmente, la inspiración a tocado a mi puerta de mil maneras, en forma de música, en forma de ideas. Gracias a eso, estoy haciendo dos cosas que amo y que permiten a mi alma un soplo de libertad, pintar y escribir. Si la inspiración toca a su puerta, no se nieguen a dejarla entrar. Poco importa que se conviertan en el próximo Mozart, o la reencarnación de Leonardo Da Vinci, al final de cuentas, lo más importante de la inspiración, en el area que sea, incluso para el trabajo de todos los días, es disfrutarla y recibirla con los brazos abiertos, con la misma disposición de un niño ante su regalo de cumpleaños. Disfruten la vida, no la malgasten que ella también es un regalo, y un regalo irrepetible.
nota: este es el cuadro que estoy pintando, me gustaría saber qué les parece.

No hay comentarios:

Publicar un comentario