lunes, 6 de julio de 2009

HIstorias de la Madre Teresa de Calcuta


Hoy ya no está con nosotros, pero su ejemplo sigue dando frutos por todo el mundo. La Madre Teresa de Calcuta es ya una santa para muchos y su ejemplo es valorado incluso por no católicos. Revisando mis libros, encontré, al paso un libro escrito con sus enseñanzas titulado, "Amor, un fruto siempre maduro". Del mismo quiero compartir con ustedes una de las historias verídicas que ahí se recogen. La idea es ponernos a pensar, no sólo en nosotros mismos, también en los demás. Espero que les inspire

Dios me ama

Hace algunos meses recogimos a un hombre en las calles de Melbourne, un alcohólico que había vivido durante años en ese estado; y las Hermanas lo llevaron al Hogar de Compasión que tenemos allí. A través de la forma en que se acercaron a él y de la forma en que cuidaron de él, comprendió repentinamente, "Dios me ama".

Cuando salió del hogar no volvió a tocar una gota de alcohól, regresó a su familia, al lado de sus hijos y a su trabajo. Y después, cuando cobró su primer sueldo, le trajo a las Hermanas diciéndoles: "Quiero que hagan por los otros descarriados lo que han hecho por mí: mostrarles el amor de Dios. Nada más."

Esta es una de tantas historias que se recogen en el libro de la Madre Teresa, junto con sus reflexiones. Si les gusta, les buscaré otras historias similares, quizas les inspire, y, también, quizás les de un poco de esperanza. Que disfruten la semana. Amen a los demás, no cuesta nada, basta un gesto o una sonrisa, nada más.

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