jueves, 5 de noviembre de 2009

Seguridad: ¿Dónde iremos a parar?


Hace ya más de quince días, que en nuestro país todos estamos pendientes de lo que pueda pasar con el joven estanciero y hombre de familia Fidel Zavala, secuestrado en su propia estancia por un comando armado del denominado Ejercito Paraguayo del Pueblo (EPP)... El suyo es uno más de la ya larga lista de secuestros que de un tiempo a esta parte han azotado a nuestro país, el más destacado por su deleznable descenlace, el secuestro y asesinato de Cecilia Cubas.
Junto con estos secuestros, que parecen más propios de una película de Hollywood, o de las noticias que solemos ver en cadenas internacionales como CNN, estan el pan nuestro de cada día de los asaltos, cada vez más violentos, cada vez más humillantes... La pregunta es donde iremos a parar. Estos grupos dedicados a los secuestros parecen ser aprendices de los guerrilleros de Colombia, y solo queda rezar de que no nos convirtamos en un futuro próximo en otra Colombia. Ya bastantes achaques sociales tiene nuestra sociedad como para que este terrorismo desenfrenado se apodere de nuestra sociedad, haciendo que perdamos algo que tradicionalmente es tan propio del ser paraguayos, la hospitalidad. Ya no es posible ser hospitalario, ya no se puede vivir como antes con la puerta abierta, sentarse en la vereda y tomar un tereré, por ejemplo, no, con la inseguridad debemos andar candadeados, encerrados en prisiones propias, con el peligro de que aun así, un ladrón o asesino entre y arrase con todo.
El secuestro de este joven hombre destaca la incapacidad de los llamados a defendernos, de las autoridades para cumplir su papel, e incluso se sospecha, lo que sería más grave, que este mal esta protegido desde las mismas autoridades que han jurado respetar y hacer respetar las leyes.
En las calles, en todas partes, vemos la protesta muda de nuestro pueblo, el pedaso de tela blanca pidiendo por la vida, por el regreso sano y salvo de Fidel a su familia, y a la vez es un grito desesperado pidiendo que este flagelo del secuestro se termine, porque de no ser así, ¿donde iríamos a parar?
¿Y como ciudadanos, que podemos hacer nosotros? Bueno, justo lo que estamos haciendo con los pedasos de tela blanca en nuestros vehículos, casas y empresas, protestar, protestar y no dejar que tan mansamente este flajelo se apodere de nuestra sociedad... No nos callemos, protestemos, reclamemos nuestro derecho a la seguridad, a vivir y trabajar con seguridad. En teoría no nos encontramos en una situación de guerra, tampoco en un estado de sitio o en una obsoleta dictadura dinosaurica donde era hasta de esperarse que ocurran cosas como esta, totalmente ajena a los derechos humanos. No nos callemos, exigamos y ayudemos para que nuestra sociedad pueda crecer.
LIBEREN A FIDEL ZAVALA! BASTA DE SECUESTROS EN PARAGUAY! BASTA DE ATENTAR CONTRA NUESTRA IDENTIDAD!!!

No hay comentarios:

Publicar un comentario