lunes, 30 de marzo de 2009

Vivir como si fuera el ultimo dia de nuestras vidas


En una pelicula llamada "Martes con Morrie", protagonizada por Hank Azaria y Jack Lemmon, escuché un consejo muy interesante que sugiere hacer como los budistas, poner un ave imaginaria al hombro y preguntarle, es hoy el dia que voy a morir.Resulta interesante preguntarse como viviriamos si fuera el último dia de nuestras vidas. Og Mandino tiene toda una poesía muy linda y muy ineteresante al respecto donde más que nada nos habla de demostrar a las personas que amamos nuestro cariño hoy, no mañana, porque mañana podemos no estar aqui. Decirle hoy a esa persona que la amamos, porque el dia de mañana podría ser muy tarde. Y esto también se aplica a nuestra vida, a no dejar para mañana lo que podemos hacer hoy. Cuantas veces nos arrepentimos más tarde por no tomar, como suele decirse, el toro por las astas. Cuantas veces nos preguntamos que hubiera sido si hubieramos hecho eso que tanto queríamos hacer y no lo hicimos. Si este fuera el último día de tu vida, cómo lo vivirías?

sábado, 28 de marzo de 2009

Un ejemplo digno de imitar


Todos los sábados cuando voy a caminar en el Parque de la Salud, veo una escena que me conmueve mucho. Un señor de edad con dificultades para caminar, que avanza por el parque poco a poco, apoyado en dos personas, sus hijos quizas, rodeado de su familia. Junto a ellos caminan también otros miembros más, todos pendientes de ese hombre de cabello ya blanco. Resulta inspirador ver como su familia lo rodea, lo alienta seguramente y ahí estan dándole una mano. No debe ser fácil, cada uno tendrá su día en que esta cansado, malhumorado, quizás ese señor también tenga sus días, pero aun asi, todos los sábados esta escena se repite. Yo lo interpreto como una muestra de amor, una muestra de cariño por esa persona que seguramente cuando ellos eran niños dio la vida por ellos, sudo y sufrio para que no les faltase nada y hoy la posta se ha pasado a los hijos o los nietos. Hoy son ellos los encargados de cuidarlo, de protegerlo, de hacer las veces de papá. ¡Que gran honor! ¿Verdad? Lin Yutang se compadecía de aquel que no tiene el privilegio de cuidar de sus padres ancianos. Y es que en la China, como ya les conté, ellos veneran a las personas de edad, a quienes consideran sabias por los años que les ha tocado vivir en esta tierra. En cambio en la cultura occidental, despreciamos la edad avanzada, despreciamos los cabellos blancos - corremos a la peluquería, yo también lo hago, para teñirnos si es que aparece una pequeña canita blanca - y despreciamos las arrugas, olvidando la sabiduría que ha tejido cada cana y cada arruga.
No es fácil cuidar de los padres cuando estos ya son ancianos, es en realidad a veces hasta una lucha cotidiana, y por supuesto, cada caso es distinto y no es posible alzarse en calidad de juez para juzgar a nadie si lo que hace esta bien o mal, si por ponerlo en un asilo lo esta abandonando o le esta queriendo prodigar un mejor cuidado. Por supuesto, nos espanta - a los latinos por lo general - la idea de relegar en otros un papel que sinceramente o no, creemos que nos corresponde. En lo personal, lo considero un honor, una riqueza, una fuente de aprendizaje de vida constante, un regalo que pocas veces apreciamos. Otra vez quiero aplaudir desde aqui a esas personas - no se sus nombres y no es eso lo que importa sino su gesto - y quiero compartirlo con ustedes como un ejemplo de amor, un ejemplo de entrega aunque no sea más que por un par de horas todos los sábados.

viernes, 27 de marzo de 2009

Releyendo a Morris West


No hay nada mejor que un buen libro para matar el aburrimiento, y libros los hay de todas las clases imaginables y para todos los gustos. Pero, en esa inmensa amalgama de autores hoy quiero hablarles de un escritor en particular, de Morris West. Morris West (1916-1999) fue un escritor australiano que se dio a conocer con obras magistrales como "El Abogado del Diablo" y "Las Sandalias del Pescador", novelas que luego fueron llevadas a la pantalla grande y que junto con muchas otras han conmovido y entretenido al lector más exigente. Es precisamente la novela de "Las Sandalias del Pescador" (1963) la que me encuentro releyendo con sumo interés. Esta novela, cuyo eje es la elección de un nuevo Papa, es una de sus obras cumbres. Sin dudas ya se acordarán de la versión cinematográfica, donde el personaje principal es interpretado por Anthony Quinn. Por supuesto, la novela es mucho mejor, en las hojas escritas se puede ver - sin necesidad de acceder a esa magistral película del antiguo Hollywood - a un personaje de carne y hueso, un ser humano en toda su dimensión, con sus dudas, sus creencias, en fin, una persona. La riqueza de su trama no se detiene ahi, pues Morris West es un genio, todo un gurú en lo que se refiere al papel de la Iglesia en las relaciones internacionales, la política internacional. Y su pluma magistral nos mueve por las habitaciones palaciegas del Vaticano, mostrándonos sus detalles humanos en tres dimensiones. Con "Las Sandalias del Pescador", obra que decidí volver a leer para poder leer los otros dos libros que le siguen, comienza una trilogia que luego se sigue en "Los bufones de Dios" (escrita en 1981) y Lázaro (1990).
Pero la maestria de Morris West no se limita al mundo de la Iglesia Católica, va mucho más alla. En Proteo (1979), por ejemplo, revela con crudeza el mundo de la mafia y también trata de la Guerra Sucia en la Argentina durante los gobiernos militares. Su capacidad no conoció limites y todas sus obras merecen ser leídas más de una vez. Les invito a que lean sus libros, les invito a que se metan en sus páginas, les aseguro que es un buen antídoto ante el aburrimiento. En realidad que es mucho lo que se puede decir de este escritor, pero creo y repito que la mejor forma de conocerlo es leérlo. No creo que se arrepientan.

sábado, 21 de marzo de 2009

Cigarras en pleno marzo


Caminando, como casi todos los días, en un parque de la ciudad, hoy, debido a que mi mp3 se quedó sin pilas, me vi obligada a no escuchar la música acostumbrada. En cambio, mi caminata se vio amenizada por el canto de las aves, escondidas en las copas de los frondosos árboles, la conversación de la gente que va caminando en grupo, y, algo que me llamó la atención: el alegre ciseo de las cigarras.
Las cigarras, esos alegres insectos sonoros que parecen repetir una y otra vez su letanía ruidosa, por lo general, pueblan nuestros árboles en el apogeo del verano, en los meses de diciembre a enero, incluso febrero, y son típicos pobladores de nuestra siesta tropical, cuando el sol calienta la tierra en su máxima capacidad. Es por eso que me sorprendió escucharlos, hoy, en pleno marzo, cuando el otoño ha comenzado. Aunque, claro, tampoco es tanta la novedad si se piensa que el calor aun es superior a los treinta grados. Es un signo más de lo alocado y desorientado que está nuestro ecosistema y la Tierra en general. Está tan alterado que los lapachos florecen en cualquier momento; la flor de coco - típicamente usada para perfumar el pesebre de Navidad - ya da sus frutos a comienzos de noviembre, mucho antes de las fechas navideñas. En fin, las frutas ya no tienen estación. Cada vez más plantas llegan a nuestro conocimiento sólo por referencias en los libros o el decir de las personas mayores. Ya no las conocemos en forma directa, porque se han extinguido. Otras, tristemente, siguen el mismo camino, y lo mismo ocurre con muchas especies de animales. Ya lo dije anteriormente, y se hace necesario repetirlo, el culpable de este caos es el hombre, la raza humana que se enseñorea sobre la naturaleza, destruyéndola, ultrajándola, buscando únicamente su comodidad de hoy, sin preocuparse por el mañana y menos aun por las generaciones futuras.
Fuera de la sorpresa y alegria de escuchar el canto de las cigarras, en un otoño recién nacido, es hora de tomar consciencia y cuidar de la naturaleza que aun nos queda, preservar los árboles y plantas en general, los animales, el agua, tirar la basura donde corresponde, etc... Nada es poco cuando se trata de cuidar y proteger la Casa donde vivimos.

miércoles, 18 de marzo de 2009

Mundo de contrastes


Me hubiera gustado tener una cámara para mostrarles una imágen que me impactó hoy cuando esperaba a que el semáforo cambie de color. Pero ya que no pude sacar la fotografía, me atrevo a describirles la escena que inspira esta entrada. En la acera, sentado al borde de una muralla baja, un niño indigena descalzo, harapiento, desnutrido, con los cabellos y la cara sucios, mirando los autos que pasan. Frente a mí, en claro contraste, una camioneta último modelo - no recuerdo qué marca, y eso no viene tanto al caso - rebosante de lujo. Vivimos en un mundo de extremos, donde el pobre es tan pobre que a penas tiene para sobrevivir, y el rico es tan rico que no sabe qué hacer con su dinero. Nadie critica al dueño de esa camioneta. Talvez esta fue comprada con el sudor de su frente, honéstamente. Ante la duda hay que aplicar la regla que ya desde el Derecho Romano se conoce como "in dubio pro reo", o sea, en caso de duda se esta a favor del reo, del acusado, o en este caso de esa persona señalada con el dedo imaginario. Nada más destaco esos dos extremos, esos polos opuestos que son el resultado de una sociedad enferma, con profundos problemas, valga la redundancia, sociales. Una sociedad enferma de indiferencia que ya no se conmueve ante escenas como esta, considerándola algo más de lo cotidiano.
Solo nos quejamos, decimos, "pobrecito". Y mientras nos quejamos, no hacemos nada - me incluyo - para sacar a ese niño, que es sólo una muestra de miles de niños que sufren la misma suerte, de esa injusticia. Talvez le demos unas pocas monedas, y hasta debe haber un alma caritativa que atine a darle un pan, sacado de la enorme bolsa recién comprada en el supermercado. Pero el problema sigue ahí, en el sufrimiento diario de esa criatura que con toda seguridad dormirá a la noche en ese mismo lugar donde ahora se encuentra sentado, mirando al mundo sin una luz de futuro en los ojos. Y el drama es más agudo aun cuando se trata de un niño de la calle indígena. Ya por el hecho de ser indigena, es desplazado - y eso que supuestamente no hay xenofobia en nuesto país - es despreciado y su familia toda se ve forzada a mendigar, al no tener siquiera la tierra que originalmente era suya y que nos la apropiamos.
El problema es tan profundo que, aun cuando cada quien aporte su granito de arena, será muy dificil acortar ese puente de contrastes que separan a esa criatura indigente del propietario de esa camioneta lujosa. Y, mientras tanto, esa imagen forma parte de nuestro día a día, de nuestro mundo de opuestos. Sólo queda llamar a la consciencia, dar un poco de nosotros mismos, y ojalá que esa persona que va manejando su lujosa camioneta, con aire acondicionado y todos los chiches, mire a su costado y también se conmueva.

martes, 17 de marzo de 2009

DESIDERATA


Quizás más de uno haya escuchado o leído en alguna parte lo que hoy les traigo. De autoría anónima o desconocida, dicen que se encontró en Baltimore, Estados Unidos, en la vieja Iglesia de Saint Paul, en el año 1692.... Si ustedes tienen más datos sobre la misma, les invito a compartirlo. Disfruten...

DESIDERATA

CAMINA PLACIDO ENTRE EL RUIDO Y LA PRISA Y PIENSA
EN LA PAZ QUE SE PUEDE ENCONTRAR EN EL SILENCIO

En cuanto sea posible y sin rendirte mantén buenas relaciones
con todas las personas. Enuncia tu verdad en una manera serena
y clara, escucha a los demás, incluso al torpe e ignorante
también ellos tienen su propia historia. Esquiva a las
personas ruidosas y agresivas, pues on un fastidio para el espíritu.
Si te comparas con los demás, te volverás vano y amargado;
pues siempre habrá personas más grandes y más pequeñas que tú.
Disfruta de tus éxitos lo mismo que de tus planes.
Mantén el interés en tu propia carrera, por humilde que sea;
ella es un verdadero tesoro en el fortuito cambiar de los tiempos.
Sé cauto en tus negocios, pues el mundo está lleno de engaños.
Mas no dejes que esto te vuelva ciego para la virtud que existe
Hay muchas personas que se esfuerzan por alcanzar nobles
ideales. La vida está llena de heroísmo. Sé sincero contigo
mismo, en especial no finjas afecto y no seas sínico en el
amor, pues en medio de todas las arideces y desengaños, es
perenne como la hierba. Acata dócilmente el consejo
de los años, abandonando con donaire las cosas de la juventud.
Cultiva la firmeza del espíritu para que te proteja en las
adversidades repentinas. Muchos temores nacen de la fatiga y la soledad;
sobre una sana disciplina, sé beningno contigo mismo.
Tú eres una criatura del Universo, no menos que
las plantas y las estrellas; tienes derecho a existir, y sea que
te resulte claro o no, indudablemente el Universo marcha como
debiera. Por eso debes estar en paz con Dios, cualquiera
que sea tu idea de Él, y sean cualesquiera tus trabajos y
aspiraciones, conserva la paz con tu alma en la bulliciosa
confusión de la vida, aún con toda su farsa, penalidades y sueños
fallidos, el mundo es todavía hermoso. Sé cauto.
Esfuérzate por ser feliz.

Hay gente que no ve más allá de sus narices


Disculpen el tono de este título, pero necesitaba sacar fuera esto que me ocurrió el otro día. Talvez la situación les resulte conocida. Uno o una va a un lugar cualquiera y estaciona debidamente su vehículo y, de la nada, viene otra persona y se estaciona de tal forma que crea un obstáculo, una barrera, haciendo prácticamente imposible salir del sitio donde nos ubicamos tan tranquilamente en primer lugar. ¿Por qué lo hace? No sabemos si está pidiendo a gritos que se le choque - quizás su seguro vehícular es tan bueno que no le importa lo que le pase a su auto, o quiere esquilmar a alguien - quizás su intención sea poner a prueba las habilidades automovilisticas de su víctima de turno. Les puedo asegurar que, la mayoría de las veces, esas personas no ven más allá de sus narices. Todo lo que les importa son ellas mismas y se olvidan de que en este planeta Tierra no están solos. Situaciones como esta se dan en cualquier ámbito, en el supermercado cuando nos atropella alguien con su carrito con tal de llegar primero a la oferta del día, en el asensor, la lista es larga. La consideración se deja guardada en un cajón y se da más importancia al yo, al egoismo. Está bien quererse a uno mismo, todos los libros de autoayuda nos lo repiten hasta el cansancio, pero lo que no está bien es pisotear al prójimo. No en valde existe un dicho que afirma que la libertad propia termina donde comienza la ajena. Vivir en armonía no es difícil si existe respeto y consideración; si recordamos que no estamos solos. Está en algún lugar de la Biblia y en un montón de partes una frase que dice que a los demás debemos tratar como queremos que ellos nos traten a nosotros. Tantos malentendidos y malos ratos podrían evitarse si se recordara tan solo ese detalle. Lo más probable es que ni las guerras tendrían lugar si uno tuviese presente esa frase a cada instante.
A esas personas que se olvidan que hay otros seres humanos conviviendo con ellos, les digo: vayan al oculista, o al psicólogo, y vean con esos ojos que hasta hoy no han visto más alla de sus narices, un mundo que podría ser hermoso con la ayuda de todos. Miren a los animales, ellos no van por el mundo imponiéndose y molestando la tranquilidad ajena, sólo atacan para alimentarse o defenderse. Así que, cuando hoy salgan a la calle, recuerden, no estamos solos. Los demás tienen tanto derecho a vivir tranquilamente como nosotros.
Como reflexión, encontré esto en una antigua agenda. No sé quien lo escribió originalmente y desde luego no puedo acreditarme su autoría, simplemente deseo compartirlo con todos ustedes.
USA SABIAMENTE TU PODER DE ELECCIÓN
  • AMA.... en lugar de odiar
  • RIE.... en lugar de llorar
  • CREA.... en lugar de destruir
  • PERSEVERA... en lugar de renunciar
  • ALABA.... en lugar de criticar
  • CURA... en lugar de herir
  • DA... en lugar de quitar
  • ACTÚA... en lugar de aplazar
  • CRECE... en lugar de consumirte
  • BENDICE... en lugar de maldecir
  • BESA... en lugar de morder
  • TRABAJA... en lugar de vagar
  • ACARICIA... en lugar de pellizcar
  • HABLA.... en lugar de discutir
  • ESTUDIA.... en lugar de copiar
  • VIVE... en lugar de vegetar

domingo, 15 de marzo de 2009

Algo sobre el amor


Tan sólo esta palabra ha hecho correr ríos de tinta a montones. Se han escrito cuantiosos poemas, innumerables canciones,y se ha filosofado del amor, en todas sus facetas, de mil maneras posibles, hasta el punto que nada que se diga de él resulta nuevo u original.
Existe, solo como un ejemplo, una frase muy interesante respecto al amor. Fue dicha en una vieja película de Hollywood, de los tiempos en que se daba más valor al contenido humano de la historia que a los fuegos artificiales con la cual hoy estas se adornan. Estoy hablando de la película "Love Story", basada en la novela del mismo nombre del escritor Erich Segal, dirigida por Arthur Hiller, protagonizada por Ryan O´Neal y Ali Mac Graw. La frase dice que "amar significa nunca tener que decir lo siento", y su director señala que eso significa que uno nunca tiene porque disculparse por los errores cometidos porque el otro te conoce y te ama a pesar de ellos.
Sin embargo, yo creo que pedir perdón, cuando lastimamos a esa persona que es importante en nuestras vidas es también una forma de amar. Y, por supuesto, esa persona que nos conoce y nos acepta con nuestros defectos y virtudes tendrá ocasión entonces de manifestar su amor al aceptar ese pedido de perdón. Creo que esto no se aplica solamente a una relación de pareja, después de todo, como ya dije, hay mil formas de amor, esta el amor filial, el fraternal, toda interrelación humana puede verse afectada, o no, por el amor en sus diferentes facetas.
Hay una definición del amor que encuentro muy bonita y muy importante de recordar. Esta en la Sagrada Biblia, en la Primera Carta de San Pablo a los Corintios, y dice: "El amor es paciente y muestra comprensión. El amor no tiene celos, no aparenta ni se infla. No actúa con bajeza ni busca su propio interés, no se deja llevar por la ira y olvida lo malo. No se alegra de lo injusto sino que goza en la verdad. Perdura a pesar de todo, lo cree todo, lo espera todo y lo soporta todo."
Cuantas veces olvidamos esto, y llamamos amor a simples manifestaciones de egoismo. Cuantas veces bajo el título de amor, encasillamos sentimientos mezquinos, nos cegamos y no vemos al otro como es. Cuantas veces herimos, cuantas veces matamos en nombre del "amor" y nos olvidamos de una enseñanza que va más allá de toda religión, de toda creencia, "amarnos a nosotros mismos", como templo de divinidad y amar a los demás, respetandolos en su libertad. Disfruten de la vida y amen mucho.

sábado, 14 de marzo de 2009

Música para el alma, Kitaro


Talvez recorriendo mi blog se encuentren con los videos de Kitaro, un compositor japonés, cuyos demás datos, lo reconozco, se muy poco. Pero si puedo hablarles de su música. Música especialmente instrumental, creo que hay muy pocas - o casi ninguna - donde se podrá escuchar algo cantado. Su música es especialmente buena para la relajación, para esos minutos de paz que muchas veces nos hace falta. Tenía toda la intención de agregar aqui uno de sus videos, pero no pude hacerlo. De todas formas, ustedes pueden revisar mi blog, alli en la barra de videos de YouTube podrán encontrar videos suyos, les aseguro que no se arrepentiran. Es música de calidad, si se quiere, Música con mayúscula. Y lo mejor de todo es que la gente que la escucha se ha tomado el trabajo de deleitarnos con hermosos paisajes que van apareciendo a medida que suena la música, es ideal para desprenderse un segundo aunque sea de los problemas y cargar energías positivas. Y, si tienen la suerte de conseguir sus discos, relájense, acuestense en un lugar tranquilo, silencioso, cierren los ojos y dejen que la música los transporte a otro universo. Si una sonrisa no escapa de sus labios después de eso, entonces disculpen la humilde sugerencia. En fin, háganme caso, escuchen aunque más no sea una música de Kitaro y cuentenme que les pareció. ¡Disfruten!

viernes, 13 de marzo de 2009

¿Qué hacemos con ellos?


En las calles de Asunción, y creo que en muchas otras del planeta, pululan rostros sucios, miradas sin esperanza y pies descalzos, vestidos con arapos. Son los niños de la calle, esa triste realidad que nos saluda día con día cuando paramos nuestros vehículos ante los semáforos. ¿Ya les ha pasado? Me imagino que sí. Se detienen en un semáforo y de la nada aparecen niños y niñas armados con herramientas para limpiar el vidrio, ofreciendo algún producto o, simplemente, pidiendo con voz lisongera, una moneda. Y la reacción casi automática es rebuscarse en algún compartimiento del auto, quizás junto al cambio, sacando alguna moneda, después de todo, ¿qué nos hace a nosotros una simple monedita menos?... Pero, ¿qué pasa luego? ¿Quien es el beneficiario de esa moneda entregada casi con un sentimiento de culpa? Si fuera para que ese niño que, desde luego no debería estar allí junto al semáforo sino en una escuela aprendiendo a leer y escribir, sería como un granito de arena, un bien. Pero, la mayoría de las veces, ese niño después de tomar la moneda en cuestión, sale corriendo rumbo a un lugar, a veces escondido, a veces desfachatadamente a la vista, donde se sienta una mujer adulta, bien alimentada, arapienta quizás, pero que, en lugar de buscar trabajo esta allí, haciendo a sus hijos mendigar. Y hasta ocurre que muchas veces no son sus hijos, sino niños recogidos de otros padres inescrupulosos que los venden para ser usados de esa manera. ¿Y para que sirve esa dichosa moneda? Por lo general para que ese adulto se compre su bebida alcohólica...
Entonces, la pregunta del millón de lo que sea es, ¿qué hacemos? ¿Cómo erradicamos este cáncer? En un país como el nuestro donde la educación y la salud son relegados a un último plano, es muy dificil que un problema tan profundo como los niños de la calle tenga solución. Existen las entidades benéficas que ponen un poco de sí para ayudar a esas víctimas del desamparo, y hacen muchas cosas loables, pero el problema sigue ahí, limpiándo nuestro parabrisas todos los días en cualquier semáforo, sufriendo maltratos de todo tipo. Lo ideal - ideal, no real - sería llevarlos a todos a un lugar donde tengan comida, ropa limpia y donde puedan aprender a leer y escribir, prepararse para un futuro mejor que su presente. Digo que no es real porque es imposible o aun no se ha logrado abarcarlos a todos. Muchas veces se los recoge y ellos vuelven a la calle, vuelven a ese hervidero de influencias dañinas que lejos de convertirlos en personas con futuro las va moldeando para hacerse delincuentes. Es muy doloroso. Más doloroso aun es no encontrar una respuesta a esa triste realidad, una respuesta que cambie esa imagen. ¿Qué se les ocurre que podemos hacer?

Otra poesía sacada de un viejo cuaderno...


Mientras se me ocurren otras cosas sobre las cuales escribir, abrí de nuevo mi viejo cuaderno donde guardo viejas poesias escritas hace ya tiempo atrás. Elegí esta para compartir con ustedes, porque, a diferencia de la mayoría de mis poesias que hablan de soledad y tristeza, esta tiene un poco de esperanza, o en todo caso, un pedido de esperanza. Espero que les guste.





Quiero un mundo mejor

Quiero un mundo mejor
Un mundo más humano
Donde el amor gane al odio
Donde la flor ofrendada tenga más valor
Que los rifles y el cañón
Quiero que aquellos que sufren
Aquellos a quienes el pan falta
Y el techo no alcanza
Puedan tener el pan de cada día
La ropa que abriga y el techo que cobija
Quiero que aquellos privilegiados
De riquezas, poder y fama
No olviden que afuera
Hay niños que no tienen casa
Quiero un mundo más humano
Donde gobiernen los enamorados
Aquellos corazones siempre jovenes
Que cantan al amor y a la vida
Como lo hace una flor sencilla
Quiero ver niños
Jugando como hermanos
Sin importar los colores
Jugar a la ronda de la alegría
Esperando el nuevo día
Ese día de sol, de Paz y armonía en que el mundo se abrase en cariño
Olvidando el fusil y los reencores
Quiero un mundo mejor
Donde simplemente triunfe el amor
Y se haga grande como el sol.

miércoles, 11 de marzo de 2009

Un poco de poesía


Estas son poesias escritas hace muchos años atras. No tienen rima, pero a veces el sentimiento no entiende de rima ni reglas de simetria. Para no cansar a nadie, les ofresco solo tres, espero que les guste.
Me morí
Mi vida ya no existe
Hace tiempo que morí
Morí lentamente,
Gota a gota
Se secó mi sangre
Y el corazón dejó de latir
Morí en un forzado silencio
Gritando sin voz,
Nadie acudió a mi auxilio
A nadie le interesó.
Mis ojos se secaron
de tanto llorar mi soledad
Mi aliento se hizo liviano
Cenizas mi corazón
Y la vida se fue
Se fue de mi cuerpo
Dejando solo despojos.
Un cuerpo marchito y putrefacto
al que nadie lloró
Sóla siempre
Sola quedó mi alma
y nadie me lloró


Mi alma está sola
Mi alma está sola
Triste llora su pena
Por un amor que no existe
Por un amor que nunca llegará
Sola en la noche se pierde
Entre tanta oscuridad
Sóla mi alma llora
Sin un hombro que la consuele
Sin unos brazos
Que le den su calor
Sola llora mi alma su pena
Perdida en las tinieblas grises
De mi pobre corazón
Herido de dolor
Mi alma se ha quedado sin nadie
Sola llora sus lágrimas eternas
Que nadie quiere secar
Sola mi alma sin su destino
Vaga por el mar


Mar
¿Sabes querido mar?
Estoy sola y enamorada
Mi amor se llama ilusión
Lo conocí, como todo lo que hay, por casualidad
Y no lo puedo alejar de mi mente
¿Qué como es?
Como cualquier ser humano
Pero el único en este loco corazón
¿Dónde vive?
En el medio de mi alma
Donde se guardan las cosas más valiosas.
Pero él no me ama o me ignora
Talvez no sabe que existo
Aunque hayamos cruzado caminos
¿Si sueño con él?
Mar, el que se enamora como yo
No hace otra cosa que soñar con ese amor
De día, de noche, en el corazón siempre esta presente.
Aunque una quisiera olvidarlo, él sigue ahí
Mar, ayúdame, estoy desesperada
Lo amo y él no lo sabe
¿Qué debes hacer?
Solo dile que lo adoro
Y tráelo a mis brazos
Con la blancura suave de tus olas
¡Rápido! Date prisa,
Antes de que me ahogue
En las aguas de un amor no correspondido

Una invitación a la aventura


El ser humano es inquieto y, por lo general, busca la aventura, la adrenalina, el riesgo y hay personas que se enfrascan en deportes extremos buscando satisfacer así ese deseo, esa necesidad de salir de la rutina y probar sus límites. Esa gente merece un aplauso, ya sea por su locura o por su coraje. Pero ocurre que no todos tenemos aptitudes o quizas el deseo de quebrarnos los huesos para ir más alla de nuestro monótono vivir. Para esas personas, y, por que no, también para quienes practican deportes de riesgo, les invito a iniciar una aventura diferente. Sólo necesitan un poco de tranquilidad - no demaciada -, un lugar donde sentarse, buena luz y UN LIBRO. La aventura comienza cuando abren ese libro y empiezan a leer sus palabras impresas.
No es una locura ni mero excentrismo decir que al leer un libro podemos meternos en una aventura. ¿Qué es sino introducirse en ese mundo de letras y símbolos que van formando historias, verdaderas o inventadas? Historias que hacen a nuestra mente recrear imágenes de lugares talvez lejanos y hasta mágicos. Leer un libro es perderse, aunque más no sea por unos minutos, en una historia que se va dibujando ante nuestros ojos, involucrándonos con el personaje, haciendo que vivamos sus emociones, sus dudas, sus miedos y sus esperanzas. Es tanto lo que se puede encontrar en un libro, ya sea del género que sea, se trate de una historia épica, un romance primaveral o de otoño, o un cuento infantil, sus posibilidades son tan ilimitadas como lo es la imaginación del ser humano.
Con tanta abundancia al alcance de las manos, y con solo pasar las páginas del libro que nos gusta, resulta triste ver que se esta perdiendo esa vieja costumbre, ese antiguo placer. Los niños, y los adultos también, estudian de folletos - resúmenes entrecortados de libros mal digeridos - y la gente prefiere la versión cinematográfica a las páginas impresas del best seller de la misma trama. Considerando que es más sencillo y más rápido ver la película, olvidan que esas adaptaciones, la mayoría de as veces sacrifican en favor del tiempo, la riqueza de la palabra escrita. No es de extrañar que en ocasiones esas adaptaciones sean tan recortadas que el resultado es una confusa mezcla de imágenes que parecen un cuadro abstracto de esos que solo el artísta que lo realizó entiende.
Es importante retomar este viejo y buen hábito de la lectura y más importante aun, inculcar en los niños ese gusto. Si queremos que los niños lean, debemos hacerlo nosotros primero. Esta comprovado que los niños copian todo lo que hacen los adultos, incluso lo malo. Así que si constantemente ven a sus padres con un libro en la mano, no tardará en picarles el bichito de la curiosidad. Así que lean y dejen que ellos también formen parte de esta interminable aventura.

domingo, 8 de marzo de 2009

Escritores que nos inspiran y nos alientan


Como dije en una ocasión anterior, leer tanta noticia negra en los diarios y verlas en la televisión, sin dudas deprime. Por eso, es bueno a veces hacer una pausa, poner una buena música - la que les guste, claro - y tomar algún libro que nos ayude a desconectarnos de tanta violencia, dolor, futuro negro, etc. No creo que recomendar esto, o, mejor dicho, sugerilo, sea sinónimo de sugerir evadirse de la realidad, es solo alentar a la gente a leer cosas positivas y esperar, con los dedos cruzados, que esa lectura les lleve a pensar y actuar en forma más positiva. Aquí les hago una pequeña lista de autores que podrían encuadrarse en esa manera positiva y esperanzadora de escribir. Seguramente, algunos son viejos conocidos suyos:
  • Paulo Coelho. Estoy segura de que muchos lo conocen: Sobre todo es una lectura positiva "El Alquimista" donde nos dice que el Cosmos conspira para que obtengamos eso que buscamos con toda el alma.
  • Es la misma idea que sirve de motor al libro El Secreto, de Rhonda Byrne, un libro que ha tenido mucha difución por todo el mundo y que hay que leerlo y no solo una vez, más de una vez y convencerse de lo que alli asevera
  • Nuestro viejo amigo Lin Yutang es otro ejemplo, el genio alegre por excelencia.
  • Deepak Chopra no se queda atrás en darnos herramientas para no perder la esperanza. Al propósito estoy leyendo una obra suya muy buena titulada Un Ángel se acerca. Que demuestra como a veces nos cerramos ante la esperanza que la vida misma nos da, negamos los milagros en pos a la ciencia y la tecnología y nos convertimos en modernos San Mateos, exigiendo pruebas de lo que solo requiere de una pisca de fe, creer que Dios - y aqui otra vez expreso mi profundo respeto por las creencias o no creencias ajenas, en el sentido de que no importan como llamen a ese Ser superior - todo lo puede.
  • Victor Sueiro con sus libros sobre ángeles, y toda clases de milagros se inscribe en la misma temática
La lista puede ser muy larga, y también muy subjetiva, porque lo que da esperanza a algunos a veces, no sirve para otras personas. Bueno, léanlos y me cuentan

sábado, 7 de marzo de 2009

¿Conocen a Lin Yutang?



Lin Yutang (10 de octubre de 1895/26 de marzo de 1976) es un escritor, y, yo agregaría, un filósofo chino que supo traducir al lenguaje de occidente la cultura y las ricas tradiciones de su milenario pueblo. Escribió libros maravillosos en un lenguaje sencillo, como ser "La importancia de Vivir" y "La importancia de comprender", donde reune ideas que son una enseñanza de vida, aplicables aun hoy, casi treinta y pico de años después de su muerte. Lin Yutang no quiere que se lo considere filósofo, ni sabio, él advierte que sus fuentes no son los oscuros catedráticos que nos abruman con sus títulos y menciones honoríficas. Sus fuentes de inspiración son la gente de pueblo, la gente sencilla, como su cocinera, o el hombre que le vende la leche, gente que si bien no esta preparada académicamente, guarda una sabiduría más conectada a la tierra, al diario vivir.
En su libro "La importancia de vivir", Lin Yutang nos invita a gozar de las cosas sencillas que nos da la vida, de la naturaleza, de la cual es un gran defensor. Así, un lugar destacado entre sus temas predilectos, lo ocupa la montaña. Siendo él, originario de Banzai, Zhangzhou, una región de montañas, se considera hijo de la montaña, un lugar donde se siente libre de toda atadura y remonta vuelo hacia el cielo infinito de su amada y castigada China.
Lin Yutang también nos explica que para los chinos, los ancianos son seres venerados, sabios conocedores de la vida. Muy diferente a nuestra cultura donde se valoriza más la juventud y todos rechazamos la sola idea de envejecer, donde se trata de menos a las personas que, por razón de la edad, se considera que ya han cimplido su cuota de utilidad en este mundo competitivo y, en ocasiones, inhumano en que nos movemos. Para los chinos, cuidar de los padres ancianos es un honor, más que un deber. Es además, gran admirador de la literatura de su pueblo y nos acerca a escritores milenarios que han sido de importancia para la literatura china. Uno de sus escritores favoritos es Su Tupungo, a quien ha dedicado un extenso libro que tituló "El Genio Alegre", y, al decir verdad, leyendo cualquiera de sus obras, es posible llamarlo a él mismo de esa manera, y, ya lo han hecho quienes lo conocen. Ocurre que en sus obras él constantemente nos exhorta a buscar la alegría de la vida en las cosas sencillas y humanas. Incluso se presenta como defensor del ocio, de no hacer nada - no es que este en contra del trabajo - pero nos invita a hacer una pausa, a buscar un poco de tranquilidad en nuestro agitado mundo.
Si están cansados de tantas noticias negras, si buscan un poco de luz en las tinieblas, les invito a que lean uno de sus libros, aunque más no sea unas pocas páginas, puedo casi asegurarles que les inspirara ideas muy positivas, un aliento para no dejarnos vencer por los problemas que se presentan sin pausas en la vida. Léanlo y cuénntenme que les parece.
Aquí les repito el título de algunas de sus obras:
  • La importancia de Vivir
  • La importancia de Comprender
  • Una hoja en la tormenta
  • Un Genio Alegre
Espero que a ustedes también les guste esa sabiduría feliz que tan sencillamente sabe trasmitir Lin Yutang. Léanlo. Y como siempre, ¡Disfruten la vida!

viernes, 6 de marzo de 2009

La vida es más que botones y pastillas


Vivimos en un mundo automatizado, gobernado por botones y pastillas. Cuando queremos algo, solo basta con apretar un botón, ya sea para encender la luz, o hacer click con el mouse de la computadora sobre la opción deseada. Cuando nos duele algo, la solución son las pastillas, y hay pastillas para todo, incluso para recordarnos que tenemos que tomar esos remedios a la hora prescripta.
Pero la vida es más que eso, parafraseando el título de una música interpretada por el tenor griego Mario Frangoulis en dúo con Alejandro Fernández, "hay mucho más". No necesitamos hacer click sobre ningún botón para apreciar la riqueza de la naturaleza. Aun si vivimos en una ciudad repleta de edificios, algún arbolito debe haber escapado a la aplanadora de la modernidad. Y en caso contrario, aun queda el cielo que solo requiere que levantemos la cabeza y la mirada hacia arriba.
Las personas que están a nuestro alrededor, que acompañan nuestro diario vivir, también estan ahí, accesibles sin necesidad de un botón que intervenga. El problema es que lo olvidamos. Usamos Internet, la telefonía movil, los mensajes de texto y nos olvidamos de hablar, del cara a cara, de ese contacto humano, del calor de una mano en la nuestra. Y como consecuencia, dejamos de hablar, de comunicarnos con las personas que realmente nos importan. Nos encerramos en un universo de botones, de soluciones automatizadas y rápidas, olvidando que los seres humanos no somos máquinas, que no podemos ser programados como una computadora, pues, de ser asi, dejaríamos de ser humanos para ser simples robots. No dejemos que eso suceda.
No estoy haciendo una apología en contra de la tecnología, después de todo, esta, como todo, tiene su lado bueno, nos da comodidades que antes eran impensables, lo importante es saber usarlas y no olvidar a las personas que tenemos con nosotros, al igual que aprovechar lo que la naturaleza generosa aun nos sabe brindar.
El buen o mal uso también podria referirse a las pastillas, y ahi tendriamos que meternos a hablar del cáncer de la drogadicción, el cual merece todo un capitulo aparte de nuestra atención.
Entonces, no olvidemos que la vida y la felicidad que ella puede darnos va mucho más alla de botones y pastillas. Cosas sencillas como una caricia, una sonrisa, un abrazo, la brisa fresca de la mañana, enriquecen la vida quizas mucho más que cualquier tecnología ultramoderna. Y debemos aprovechar ese regalo.
Por si no conocen la música de la que les hablaba antes, les invito a escucharla, dice cosas que son muy ciertas.



martes, 3 de marzo de 2009

Estamos destruyendo nuestro planeta


Hola a todos. Queria empezar este blog hablando de las cosas sencillas que nos da la vida, de que podemos disfrutar de ellas, sin necesidad de ser millonarios, pero, poniéndome a pensar, me di cuenta que antes que nada es preciso hablar de algo que habrán escuchado en un monton de partes, estamos destruyendo nuestro planeta, lo estamos matando. Cortamos árboles añosos de nuestras calles, destruimos todo un bosque bajo el antiguo pretexto de que la civilización debe expandirse y como resultado el planeta esta agonizando y se manifiesta con desmedidas tormentas, tsunamis, terremotos cada vez más devastadores. ¿Por qué? ¿Por qué la naturaleza se descontrola de tal forma? Simplemente porque se esta defendiendo y se esta defendiendo precisamente de nosotros, de quienes en nombre del progreso no tenemos en cuenta pequeños detalles como tirar la basura donde corresponde o preservar los árboles que nos quedan. En otras palabras, la naturaleza solo nos esta dando un poco de nuestra propia medicina y, no por venganza, solo porque se esta defendiendo, agonizando y dando manotazos de desesperación, esperando quizás que seamos conscientes de que todas nuestras acciones tienen un efecto, un resultado y que si nosotros no vemos esa respuesta lo verán nuestros hijos y los hijos de ellos, si es que aun queda Planeta Tierra para vivir en él. Es mucho lo que se puede decir al respecto, podria hablarse por horas, páginas y páginas de lamento de todo lo malo que estamos causando a nuestro gran hogar que es la Tierra, pero no tendría sentido si seguimos destruyéndolo sin mirameintos. Bueno, esto es todo por hoy. Que estén bien.