miércoles, 27 de abril de 2011

Mayo, el mes de la patria y los 200 años

Se acerca el mes de la patria, el mes de mayo, con la conmemoración de los 200 años de nuestra Independencia. Docientos años con muchas falencias, especialmente en el área social, incluyendo salud y educación. Queda aun mucho por hacer, queda también mucho por decir y no faltará ocasión para hacerlo, pero quiero hacer un punto aparte y dedicar espacio de este blog a uno de los aspectos más ricos de nuestra cultura, la música paraguaya, y así homenajear a la tierra que me vio nacer.
Hoy quiero compartir con ustedes esta música, con letra de Carlos Miguel Giménez y música de Agustín Barbosa titulada "Alma vibrante"

sábado, 23 de abril de 2011

Tejiendo historias 1 el mail, quinta parte

- ¡Una semana! - casi grité en la penumbra de mi habitación, alumbrada solo por la luz que proyectaba en mi cara la pantalla de la computadora y el amarillento resplandor de un velador junto a mi cama.
De pronto, sus palabras parecían haber tomado cuerpo, ya no se trataba de un futuro incierto, de una cosa lejana y ajena, sino de algo que pronto estaría viviendo. Y debía ponerme en marcha pues pronto la cuenta regresiva haría que la alarma sonara con sus pitidos estridentes, anunciando que el día había llegado.
Antes que nada, debía decírselo a mis padres. Lo haría mañana... Ellos simpatizaban con Manuel, no tendrían problemas en abrirle las puertas de la casa mientras mi amigo necesitara de albergue. Aunque sería la primera vez que algo así sucedería. ¿Y donde lo acomodábamos? Bueno, tampoco ese era un problema, pues nuestra casa era grande y sobraban las habitaciones, especialmente, luego de que mis hermanos se hubieran casado y formado sus respectivas familias. Así que el espacio físico tampoco sería un problema. No, no había problemas... Mentía, si había uno, y muy grande...Yo.
Sabía que con él cerca corría un serio peligro, y era el de revivir sentimientos que creía hacía tiempo enterrados. Sentimientos que además, solo podía achacarlos a mí, y de los cuales en nada le podía responsabilizar a Manuel. Después de todo, él nunca me había hecho promesas, nunca se había aprovechado de mí, aunque sospechara lo que sentía por él. Mirando una vieja fotografía suya, supe que la lucha sería ardua, necesitaría todo el valor de mis neuronas para no sucumbir una vez más a ese enamoramiento tonto que por él sentía.. Sí, sería una lucha.
Al día siguiente hablé con mis padres sobre la llega del nuevo huésped.
Mi madre me miró con suspicacia.
- ¿Y por qué no puede quedarse en su casa? - me preguntó.
- No tienen lugar, tienen alquiladas todas las habitaciones.
- ¿Y qué come? - preguntó mi padre, con la cabeza metida dentro del periódico.
- De todo. - afirmé.
El tic-tac del reloj se dejaba escuchar de fondo y en la radio sonaba un bolero, pronto llegaría el gran día y yo tenía que preparme. (continuará)

Felices pascuas, happy easter


Easter
Easter Comments



Felices pascuas a todos, happy easter everybody

viernes, 22 de abril de 2011

Tejiendo historias 1 el mail, cuarta parte

4
Al día siguiente, aun con un sol radiante, mi cabeza estaba en las nubes. Mi mente parecía desconectada para cualquier cosa que no fueran las escasas palabras de su correo electrónico. Varias veces, la gente que me rodeaba debía darme un tirón de orejas para que saliera de la burbuja donde me encontraba y volviera a la realidad.
Y yo pensaba que lo había superado... Después de tanto tiempo, luego de intentar reemplazar ese sentimiento por otros, luego de procurar en forma inútil fijarme en otras personas, y rendirme al ver que era imposible, realmente creí que lo había superado, que ya sus palabras no me conmoverían de esa manera, que sus ojos negros no me perseguirían más como una cruel pesadilla, pero ahí estaba yo, en las nubes, recordando lo que no había sido más que amistad, una amistad a la que quise poner alas, sin éxito.
- Vuelve al presente. - me recriminé en voz alta, y el cajero del supermercado me miró como si estuviera loca.
Yo le sonreí y sentí que me ruborizaba, ni aún haciendo las compras del supermercado podía alejarlo su recuerdo de mi mente. Me preguntaba si en los tres años de no vernos había cambiado mucho, probablemente no. ¿Había cambiado yo? Mire mi reflejo en el espejo retrovisor cuando subí a mi auto. Mi cabello estaba corto y algo más oscuro, con sus rulos rebeldes al natural. Decían que me quedaba bien... no se. Al menos mis ojos claros destacaban más. No estaba ni más flaca ni más gorda, pero definitivamente nadie me contrataría jamás para una propaganda de productos dietéticos, al menos que necesitaran para la parte del "antes". Me arreglaba más que antes, pero en el fondo me sentia igual, algo más triste puede ser, pero no había cambiado mucho.
¿Había cambiado él?
Esa tarde al abrir mi correo, otro mail suyo me esperaba. Llegaría dentro de una semana. (continuará)




jueves, 21 de abril de 2011

Música en colores

Paseando por youtube, encontré esta curiosidad, la música de Antonio Vivaldi, un segmento de "Las cuatro estaciones", la primavera, recreada con cuadros del genio Vincent Van Gogh, espero les guste, a mi me dieron ganas de pintar ;)




lunes, 18 de abril de 2011

Karunesh. Endless skies

When you find something you like, you just want to share it, is an inner impulse, at least for me. I hope you enjoy
Cuando descubres algo que te gusta, solo quieres compartirlo, es un impulso interior, por lo menos para mi. Espero lo disfruten

viernes, 15 de abril de 2011

Maktub, It is written

Enigma, The child in us

Una música hermosa, mezcla de diferentes estilos y culturas. Una oración a la vida en varios idiomas

martes, 12 de abril de 2011

Higher Window. Josh Groban

Una de mis músicas favoritas del último album de Josh Groban. Video lanzado el día de hoy, disfruten



domingo, 10 de abril de 2011

Silence

Silence is like a big wall, hard to broke
I'm inside, missing the beat of your heart
hearing your voice, knowing there is only silence
I look like a snail, close to the world
just because I miss you
just because you don't miss me
you don't even remember my name
and inside and outside
this silence just grow
I miss you
but I'm affraid of everything
even to talk to others
where do I go
where go I belong
nowhere seems the answer when you only have silence
when solitude is your only partner
and this silence hurts like a knife
cutting my heart in two
making me want to scream
just to brake it too
I miss you

viernes, 8 de abril de 2011

Tejiendo historias 1 el mail, tercera parte

3
"Hola, tanto tiempo" - empezaba el mail, y mi cabeza no pudo evitar transportarse tiempo atrás, al día mismo en que lo conocí. Fue en un curso de conversación de inglés al que me anoté para no perder la costumbre del idioma...
Llegue un poco tarde, debido a que mi coche había decidido darme una de sus sorpresitas. Estaba acelerada, apurada y me senté en el primer lugar que encontré en la clase abarrotada de personas.
- Cuidado. - dijo alguien y entonces me di cuenta que casi me siento encima de un muchacho.
Automáticamente me sonroje y me empecé torpemente a disculpar. El sonrió y me mostró la silla libre que había a su lado. Solo después de que me ubique pude apreciar mejor aquella sonrisa, amplia, generosa y esos ojos negros que la acompañaban. Soy pésima para ponerle edad a las personas, pero con su cabello oscuro, ondulado y la sonrisa casi infantil, supuse que no tendría más de veinte años. Resolví entonces concentrarme en la clase.
Y asi empezamos a hablar, a estudiar juntos, a compartir muchos momentos que se fueron sumando y sumando y que fueron dando vuelta en mi cabeza, haciendo que mis defensas cayeran, y me enamoré, sin razón, aun sabiendo que no me corespondía. Momentos de alegría y de tristeza... Incluso celos infundados, celos que debía guardármelos para mi, pues nada podía reclamar. Y luego una despedida calurosa. Él se había ido a trabajar a otro país, y, aunque al principio nos comunicabamos por correo electrónico y esporádicos chats, el silencio se había apoderado de nuestra amistad.
Muchas veces había tenido la intención de escribirle, de preguntarle cómo estaba, pero no me animaba por temor a que no me contestara, o peor a que contestara, contando que había encontrado a alguien especial... Pero, bueno, si asi fuera, ¿qué podía reclamar? Solo podía sentirme feliz.
"... disculpa tan prolongado silencio" - continuaba diciendo - "Estuve muy ocupado, aquí el trabajo no es una joda. Pero no puedo quejarme, me va bien. Incluso pude ayudar a mi madre con el pago del terreno que compró hace poco..." y así seguía contándome sus peripecias en el lejano país europeo. Después, casi al terminar, agregaba: "dentro de poco ire de visita y, como en mi casa mi madre no tuvo más remedio que alquilar todas las habitaciones, quería pedirte un favor muy grande, algo que no puedo perdirle a nadie más...¿puedo quedarme en tu casa?"
... Mi corazón dio un brinco en mi pecho y por un momento temí que su agitación despertara a mis padres. Tenía los ojos abiertos como platos ante la sorpresa. ¡El estaba pensando en volver y quería quedarse en mi casa!
Entre la alegría y otros sentimientos encontrados, no conseguía poner mis ideas en orden. Me puse a contestar su mail, tratando de concentrarme. Claro que podía quedarse en casa.... mis padres lo recibirían con los brazos abiertos....¿O no?...De eso me encargaría más tarde, por el momento, volví a leer su mail con detenimiento, para contestarle con un poco de cordura, mientras tanto afuera la noche avanzaba en la oscuridad de la madrugada. Pronto el reloj marcaría las tres de la mañana, dejandome a penas dos horas para dormir, algo que me importaba muy poco. (continuara)

lunes, 4 de abril de 2011

Tejiendo historias 1 el mail, segunda parte

2
Volví a mi cuarto. Allí reinaba el silencio y el desorden de las sábanas que había tirado al suelo en mi impaciencia por no poder conciliar el sueño. Así que me puse a hacer la cama, estirando las sábanas y acomodándolas como me resultaba más agradable, y, mientras lo hacía, me di cuenta que mi mente no me dejaría olvidar haber leído su nombre en la bandeja de entrada de mi correo electrónico.
Aquel era un nombre que significaba muchas cosas para mí, era un recuerdo, una sonrisa, miles de historias que se entrelazaban con otros tantos sueños no realizados. Significaba amor y a la vez dolor, cariño, y a la vez, un poco de indiferencia. Era el sinónimo vivo de soñar muy alto y después caer en picada una vez que abres los ojos a la realidad. Una realidad que no puedes negar, ni ignorar.
Al terminar de arreglar la cama, me senté en el borde y contemplé mis pies desnudos sobre el suelo como si ellos tuvieran la respuesta al montón de preguntas que se me agolpaban en el interior. Pensándolo bien, sí lo tenían. No tenía escapatoria, debía bajar al estudio y traer a mi habitación la computadora cuanto antes. De todas formas, sabía que no podría dormir sin leer por fin aquel correo cibernético.
Bajé las escaleras sin ruido alguno, en medio de la oscuridad gris que colmaba el ambiente del viejo estudio, y que debía su color a las luces del jardín que se filtraban por las cortinas extendidas sobre los grandes ventanales, divise mi computadora portátil y todos sus aditamentos, y subí a mi cuarto con ellos. En la habitación de mis padres reinaba el sonoro murmullo de unos ronquidos, signo de que mi padre se había vuelto a dormir, sin notar mi nueva incursión por la casa, todo estaba en paz, a excepción del corazón alocado que me latía en forma ensordecedora en el medio del pecho.
Abrir mi correo me pareció una tarea muy despaciosa aunque solo le hubiera tomado unos segundos al equipo para hacer todos los procesos de abrir programas y dejarme finalmente conectarme a Internet. Y allí, silencioso como un animal en cacería, aguardaba aquel correo en primera fila. (continuará)

domingo, 3 de abril de 2011

Tejiendo historias 1 el mail, primera parte

A modo de prólogo.. Antes había empezado a escribir un diario ficticio con un personaje ficticio. Ahora, siguiendo la ficción se me antoja empezar a escribir historias que quizás se vean entrelazadas entre si, o quizás no. Talvez empiece asi a escribir una novela por entregas... veamos que ocurre...Empecemos.

1
La noche estaba tranquila, todos se habían ido a dormir. Todos, excepto yo. Por enésima vez, el insomnio atacaba, y es verdad, el café que había tomado hacía un par de horas, no era precisamente la mejor cura para ese mal que ya parecía un amigo cotidiano... Cansada de dar vueltas en la cama, enredándome con las sábanas, suspiré y las hice a un lado de una patada, ya cuando volviera me encargaría de arreglar la destartalada cama.
Descalza, pues ese había sido un día de limpieza general y el piso relucía, salí de la habitación a oscuras, bajé las escaleras sin hacer ruido, para no despertar a mis padres y entré al viejo estudio donde tanto mi padre como yo compartíamos libros, trabajos, y donde reposaba mi laptop, más dormida que yo. Por cierto que si quería podría llevarla conmigo a la cama, y asegurarme así de que nadie se diera cuenta que andaba aun en pie a esas horas, en vísperas de otro comienzo de semana, asegurarme de no despertar a nadie en forma innecesaria. Pero, quien sabe por qué, comodidad, o quizás costumbre, la computadora estaba donde siempre,sobre el viejo escritorio con tapa de vidrio. Me senté ante él, estiré los brazos sobre mi cabeza e hice sonar mis dedos, luego encendí la computadora y espere que la misma hiciera todas las tradicionales rutinas para que finalmente pudiera hacer lo que tenía pensado hacer, distraerme con internet, revisar mi correo, mi facebook, jugar con los juegos en facebook, lo de siempre.
Su mail fue lo primero con lo que se encontraron mis ojos al abrir el correo. Lo veía y no lo creía, después de lo que se me antojaba una eternidad, él me había escrito..¿A qué se debía aquello? ¿Por qué de pronto sentí temor de leer sus palabras? ¿Sería acaso el miedo a que las heridas que creía cerradas volvieran a abrirse?
- ¿Hija? - era la voz de mi padre sonando a mis espaldas.
Me di la vuelta a mirarlo, la preocupación y el sueño se leían en su rostro. Me había escuchado bajar.
- ¿Qué haces? - preguntó.
Entonces apagué automáticamente la computadora, sin siquiera molestarme en seguir todos los pasos necesarios.
- Estaba terminando un trabajo, pero ya esta, ya me voy a dormir - dije, sonriendo y plasmando un beso en su frente al pasar a su lado.
No valia la pena que lo preocupara. A su edad, el cansancio se leia con facilidad en sus ojos verdes. Mañana sabría que hacía ese correo en mi bandeja de entrada.... (continuará)