miércoles, 7 de noviembre de 2012

Una vieja oración musical

Estoy leyendo un libro muy bonito que se llama Cautivante, escrito por John y Stasi Eldredge, una hermosa obra a la que pude acceder gracias a una amiga y compañera de trabajo con quien siempre aprendo cosas nuevas.
Este librito de un poco más de doscientas páginas, se sale completamente de contexto de lo que usualmente leo, que son novelas de misterio, de asesinos en serie sedientos de sangre. Es un libro cristiano de auto-ayuda, y a mi me cuesta leer los libros de autoayuda, es como si me dieran para leer sobre matemáticas o algo así, pero este libro me tocó y es muy hermoso, lo estoy leyendo de apoco.
Tiene miles de pasajes muy bonitos e inspiradores que nos enseñan a nosotras las mujeres que somos esencialmente bellas y que esa belleza es celebrada y querida ni más ni menos por Dios...Es muy largo y profundo de explicar, pero me hizo recordar unas letras hermosas que son de una canción que escuché en la Misa en los domingos... ¿Se acuerdan? ¿La conocen?, dice: "Pon tus manos en las manos del Señor de Galilea...", es decir, confía completamente en Jesús..Y me puse a buscar la música en youtube encontrando versiones muy rápidas, muy movidas que para mí son chocantes, pero por el solo motivo de que estoy acostumbrada a escucharla en su forma clásica y pausada.
Y esta es la que más se le parece, el sonido, lo admito no es de los mejores, pero de todas formas quería compartirla con ustedes, por la hermosa letra de la música, una verdadera oración, darnos cuenta que somos  muy pequeños y que solo confiando completamente en Dios conseguiremos todo, ser felices.
No quiero aquí hacer ninguna apología religiosa, lo saben soy católica de crianza y también de convencimiento, pero no por eso me cierro en una caja, respeto las religiones ajenas, consciente de que todos somos hijos de un ser infinitamente amoroso que nos creo, Dios... Disfruten de estas hermosas palabras...

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