martes, 22 de julio de 2014

Me suele pasar

Me suele pasar como a Snoopy, empiezo una historia con grandes ideas y esperanzas, decidida a escribir, y luego esta se va desvaneciendo poco a poco. No es más que el caprichoso proceso de la creatividad, a veces hay inspiración, a veces no. Cuantas novelas y relatos a medio terminar, historias que no quedan más que en proyectos. Creo que ya me quejé de esto otras veces y supongo que no soy la única a la que en ocasiones le abandonan las musas.
Igual debe pasar para quien pinta - por cierto, hace mucho que no agarro un pincel y tengo un lienzo aguardando y haciéndose viejo sobre el caballete - o al que escribe canciones. La creatividad es como un niño caprichoso, que sólo a veces se deja dominar.
Pero no es para desesperarse, sino sólo para pensar que no es el momento de esa historia. Quizás hacen falta más experiencias antes de escribirla.
Ahora por ejemplo, en el blog de Julieta estuve comenzando una novela llamada "Deliciosa confusión" que tenía como punto de partida la fotografía de una mujer misteriosa que cae, por error, en poder de un abogado que de pronto se da cuenta que no estará tranquilo hasta encontrarla. Ya me había inventado a los personajes, e incluso les había dado un rostro, pero luego perdí el hilo... En estos momentos escribo otra historia, y ojalá esta llegue a un puerto seguro. Recen por mí.
Pero, sin importar lo que resulte, escribir es un relax, un oasis en medio del tumulto diario, una especie de cable a tierra, que importa que a veces no surja nada, o no lea la gente lo que surge, el mismo juego de sentarse a escribir es una aventura a disfrutar, un paseo que puede llevarte a cualquier parte.
Desde luego que sueño con ser una famosa y reconocida escritora alguna vez, como una Isabel Allende o un Paulo Cohelo, o como muchos otros, pero mientras tanto, pretendo disfrutar de esta aventura que es plasmar en palabras las historias imaginadas o los sentimientos....¿Me acompañan leyendo mis locuras?

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