jueves, 18 de febrero de 2016

"¡No seas egoísta!"

En los días pasados seguí de cerca por CNN la visita del Papa Francisco a México, reviviendo en cierta manera la emoción que significó su visita pastoral al Paraguay, mi país, el año pasado. Y si bien, no pude verlo en persona y no pude ir a ninguna de las misas que ofició en tierra guaraní, seguí paso a paso su cariño y su don de enseñar con una humildad y un acierto que no conoce barreras.
Quienes seguimos sus pasos y palabras, estamos acostumbrados a verlo sonriente y comunicativo, con energía pese a los años y pese a sólo tiene un pulmón, esos son detalles que él no deja que lo amedrenten... Quizás por eso llamó tanto la atención que en días pasados reaccionara casi con enojo ante la actitud de una persona que, posiblemente en su fiebre de felicidad de ver al Papa, al tocar su mano, no tuvo mejor idea que estirarlo hacia él, haciendo que el Papa trastrabillara y casi cayera sobre un muchacho en silla de ruedas que quedó como la parte del medio de un sandwich en esta situación... El Papa reaccionó, como reaccionaría cualquier persona, molesto, pero lo que quiero destacar es que no desaprovechó para dar una gran enseñanza, que creo, no sólo va dirigida a esa persona que actuó de manera impulsiva.
El Papa le dijo dos veces, ¡NO SEAS EGOISTA! Cuantas veces, sin darnos cuenta atropellamos a los demás, no los respetamos, no le damos lugar al que está al lado nuestro en el afán de lograr nuestros objetivos por pequeños que sean, y el Papa no hace otra cosa que recordarnos, no estamos solos en el mundo, debemos respetar a los demás, sin importar las diferencias, y sin importar cuan pequeño nos parezca el otro. ¡No seamos egoístas! Si podemos dar una mano, ayudemos, si debemos dar lugar a otro demos... Amar al otro, sea alguien de tu familia o un completo desconocido se refleja en los pequeños gestos de respeto...
Y también, otro gran recordatorio que nos da el Papa, sin decir nada, nos recuerda la importancia de ser humildes, basta con mirarlo cuando sube o baja del avión, el mismo carga con su maletín de trabajo, uno sencillo, y tengo entendido que el mismo que usaba antes de ser Papa. No pide cosas extravagantes para el vuelo, eso lo sé también gracias a CNN (no le es estoy haciendo publicidad, sólo quiero compartir lo que escuché), es amable y cordial con todos... Nos enseña con su ejemplo a que ¡No seas (seamos) egoísta! 
Y como nos recuerda el Papa, "quien esté libre de pecado que arroje la primera piedra"...Debo reconocer que yo también, muchas veces, quiero creer que soy el ombligo del mundo y no soy más que una pequeña partícula en medio de la multitud, también debo aprender día a día a no ser egoísta, a practicar más ese amor al prójimo que el Papa nos enseña con su forma de ser... 
Por último diré que no importa si sos católico o de la religión que seas, o que no creas en nada, somos todos humanos, respetar a los demás se aplica a todos