sábado, 20 de agosto de 2011

Chiquita dice hola

Quien tiene loro entiende que ellos alegran con solo compartir unos segundos con ellos, aquí un pequeño video casero.

viernes, 12 de agosto de 2011

A ghost story for a Friday night

Is Friday night, a wonderful time for a ghost story. Don't you think?
Here, I leave you with Matthew Gray Gubbler, the genius and, let me add, cute, Dr Spencer Reid, with this story. Enjoy! :)




miércoles, 10 de agosto de 2011

Quisiera (para un niñ@ maltratad@)

Quisiera una a una curar tus heridas,
borrar cada golpe,
cada corte,
cada magulladura.
Quisiera borrar de tu mente cada recuerdo doloroso,
cada desengaño.
Darte un poco de luz
y mostrarte la esperanza,
quisiera devolverte la confianza,
esa que te quitaron sin piedad las personas en quienes creías con los ojos cerrados
quisiera decirte que no todo es miedo, oscuridad o dolor.
Contarte que también existe el amor y la bondad.
Pero, ¿cómo lo hago?
¿Cómo hago que el tiempo retroceda para devolverte lo que es tuyo?
¿Cómo te devuelvo la inocencia?
¿como te devuelvo tu niñez, si se empeñaron en hacerte viejo aun en tus cortos años?
No tengo una varita mágica para borrar cada abuso,
no se el conjuro para limpiar el dolor de tus lágrimas.
No tengo más que mis manos
que son de carne y hueso,
pero si quieres, te las ofrezco,
y si quieres caminaremos juntos.
Mi regalo sera volver a ver la luz de tu sonrisa
La esperanza en tus ojos de niñ@
Eso quisiera...


jueves, 4 de agosto de 2011

María

María tiene solo 20 años, lo que para la calle es casi sinónimo de 80. Toce, porque esta enferma, tiene sida y fuma porque no tiene nada para comer. Sus cabellos parecen quemados por el sol y matizados por la suciedad, sus ropas están rotas y muy ajadas. Al menos tiene medias para abrigar sus pies... pero medias rotas que más parecen un trapo atado a la semejanza de una media. En su mirada hay confusión y algo de enojo. Quizás sea enojo con la vida, con su suerte; en cuanto a la confusión, es probable que su causa sea la droga que también consume. Pasa sus días al refugio de un árbol o metida dentro de un yuyal donde atiende a sus clientes - ella es prostituta - . Dice que es huérfana y su familia vive en otra parte del país. Lejos. A su corta edad ya tuvo 4 hijos, pero ninguno vive con ella, y quizás para ellos eso sea mejor, ya que ella no puede hacerse cargo ni de si misma...
¿Qué solución darle a María? Esta enferma, quizás podría ser llevada a un centro asistencial o ser beneficiaria de algún programa especial para ella; pero no se la puede obligar a recibir la asistencia que no quiere. Su vida es ya un callejón sin salida, y cualquier ayuda no es más que un parche, pero por supuesto un parche es mejor que nada.
María es solo un rostro anónimo en una calle fría de nuestro país, y quizás no sea el que más conmueve, después de todo no es un niño o niña de la calle, o un anciano olvidado, o un indígena desterrado. Es una persona joven, que quizás y solo quizás de haber elegido otro camino, hoy podría haber estado en su casa, estudiando, con su familia, incluso criando a sus hijos, pero no podemos juzgarla, no somos María. Y mientras contamos su historia, al menos la parte que conocemos, María esta allá, con este frío, tratando de sobrevivir bajo el refugio de un árbol, sintiendo como el frío se mete entre sus huesos. Puede que contar su historia no tenga ningún resultado efectivo, quizás sea completamente inútil relatarla. Y la intención es solo eso, dejar testimonio de una de esas tantas caras que a veces no queremos ver, un rostro de la pobreza que deambula por nuestras calles sin esperanza.